20 DE febrero DE 2013 16.14 H.

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Desastres Silenciosos: Bangladesh
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Bangladesh: Desafío al temporal

 

Asiya Khatun cocinando arroz para el almuerzo en su modesta cocina.  ©Maherin Ahmed/IFRC

Por Maherin Ahmed, en Dhaka

Bangladesh es uno de los países más vulnerables del mundo a riesgos climáticos, ciclones tropicales y marejadas ciclónicas, que afectan a cientos de miles de personas cada año. También es uno de los países más pobres y densamente poblados del continente asiático.

“La tormenta comenzó a las tres de la mañana y duró hasta las siete. Tenía la sensación de que el tejado se iba a venir abajo en cualquier momento. Salí con mi familia y poco después, la casa se derrumbó”, dijo Mohammad Shahidullah, un jornalero de una zona costera apartada golpeada por una tormenta tropical en octubre de 2012.

“No era seguro quedarse fuera porque el viento soplaba con mucha fuerza. Corrimos a casa de nuestro vecino para refugiarnos. Fue especialmente duro para mi madre. Casi no habíamos salido cuando la casa se derrumbó”, dijo Shahid, como se le conoce allí.

Bangladesh volvió a sufrir la embestida de una fuerte tormenta en los distritos costeros de Noakhali, Bhola y Chittagong. Este ciclón tropical se generó tan rápido que las comunidades de la zona afectada no estaban sobre aviso de su inminente llegada. El ciclón se cobró 36 vidas y dejó una estela de destrucción a su paso. Las viviendas quedaron arrasadas, los botes y redes de pesca destrozados, extensos terrenos de cultivo dañados y ganado perdido.

Shahid se despertó por el soplido del viento. Su casa desvencijada temblaba por la fuerte tormenta. Notaba que algo iba mal y corrió a despertar a su mujer, sus dos hijas y su madre de 90 años. Escaparon por poco de quedar enterrados bajo su casa, que se desplomó.

Shahid y su familia volvieron cuando el viento remitió para ver que su casa estaba totalmente en ruinas. Construyeron un refugio de cartón. La familia no tenía ahorros ni recursos financieros para comprar materiales y reconstruir su hogar.

“La Media Luna Roja nos dio un toldo, 2.000 taka (24 dólares), arroz y agua potable”, explica Shahid. “Empleé el toldo que recibí para cubrir el tejado de la casa. Esto nos dio refugio inmediato. Después, con los 2.000 taka, reparé la casa. Cogí latas viejas, el toldo, las cañas de bambú y el heno y lo uní todo para tener un sitio donde dormir”.

Shahid también explicó que el arroz ayudó a la familia a pasar la primera semana después del ciclón. “La Media Luna Roja ha sido una amiga en tiempos de necesidad. ¿Cómo podría haber alimentado a mis hijos y a mi madre si no me hubieran dado el arroz?”

La historia de Shahid se repite a lo largo de todas las comunidades afectadas por estos fenómenos. A pesar de que muchas personas hayan podido regresar a sus hogares dañados para empezar a reconstruir sus vidas, siguen siendo vulnerables.

“Las tormentas en Bangladesh tienen lugar tan a menudo que ya no atraen la atención del público pero el hecho es que los afectados suelen encontrarse ya en situaciones de vulnerabilidad. Aunque la población ha desarrollado algunos mecanismos para enfrentarse a ello con el paso del tiempo, siguen necesitando nuestra ayuda”, dice Tsehayou Seyoum, representante de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en Bangladesh. “La mayoría de las comunidades que viven en zonas afectadas ya viven en la pobreza. No tienen seguro, ni ahorros a los que recurrir y se hunden todavía más en la pobreza”.

Los voluntarios y empleados de la Media Luna Roja de Bangladesh ofrecieron ayuda de emergencia a casi 25.000 personas de islas afectadas, a las que proporcionaron comida, agua potable y refugio de emergencia. Las familias también recibían pequeñas ayudas económicas en metálico para cubrir las necesidades más inmediatas.

“Además de proporcionar ayuda de emergencia, es importante que empecemos a ayudar a estas personas a asumir el control de su recuperación y reconstruir sus vidas y su sustento”, dice el secretario general de la Media Luna Roja de Bangladesh, Abu Bakar.

La Dirección General de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Comisión Europea (ECHO) respaldó económicamente esta operación de respuesta de la Cruz Roja y Media Luna Roja ante el ciclón tropical, así como la de otro ciclón y las inundaciones consecuentes en junio, julio y agosto en las regiones del norte y sur de Bangladesh.

Campaña sobre “Desastres Silencioso”. Cruz Roja Española junto con la Cruz Roja de otros 10 países europeos, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja  y la Dirección General de Ayuda Humanitaria y Protección Civil (ECHO)  de la Comisión Europea, han puesto en marcha una campaña para concienciar sobre los numerosos desastres y emergencias humanitarias en nuestro planeta que pasan desapercibidos al público general.

 

 

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